miércoles, 23 de noviembre de 2011

Mi primer duatlón. Duatlón de Castellar (By Toni)

Sí, lleva toda la semana lloviendo y sí, las previsiones para hoy, día de mi debut en un duatlón,indican que va a llover. De hecho el cielo avisa de que nos vamos a mojar, pero como no llueve la carrera se inicia a las 09.10 de la mañana (10 minutos de retraso porque la policía no podía llegar antes por el tema de las elecciones…)
Nos ponemos en la salida y… ¿y Ori? ¿Dónde está Oriol?? Miramos hacia delante y allí está… ¡en primera fila!
Pistoletzao de salida y a tope dirección Puig de la Creu. Durante la subida por la carretera hasta el campo me decido a enganchar a Oriol, que ha salido rápido. Llego a su altura al tiempo que le suena el GPS (me tiene controlado… jejejeje) y sigo
tirando fuerte porque quiero engancharme a algún grupo lo más delantero posible.
Empieza la ascensión al Puig de la Creu y sigo en mi afán de escalar posiciones
hasta que llego a un grupo al que me engancho y me desengancho continuamente,
así que me dejo ir (me estoy destrozando las piernas con los tirones). Una vez
en Cadafalch desvío y toboganes de subida para afrontar zonas de charcos
inmensos y bajada hasta la transición… ¡Mi primera transición! Lo primero que
tengo que hacer es no ponerme nervioso… Toni has memorizado los pasos que
tienes que seguir, solo es ponerlos en marcha… fuera calas y calcetines y dentro
zapas de trail (mis New Balance, las joyas de la corona…), todo bien puesto en
la bolsa y… ¡mierda no me he quitado el culotte! Fuera culotte, vaso de
aquarius en el avituallamiento, gel en mano y ¡a correr que pierdo comba! 1.07
en el crono para empezar a correr… creo que no voy demasiado mal…
Primera trialera de subida con muchísimo barro hasta llegar a una zona de bajada en la que me enganchan un par de duatletas. Decido quedarme con ellos hasta que empieza “la subida”, la de verdad, y uno de ellos nos deja a su compañero y a mí. Hemos decidido sin decirnos nada que vamos a hacer la parte de correr juntos y nos vamos animando cada vez que el otro se queda un poco. A todo esto, llegamos a la zona
de carretera para enganchar la zona final de ascenso al Pic del Vent y le digo
que tire porque EMPIEZO A TENER RAMPAS EN ISQUIOS Y CUADRICEPS!! Miro el crono
y… más malas noticias… se ha parado en 1.15 así que de aquí al final voy sin
tiempo…
Durante el tramo de carretera me pasan algunos corredores pero no me desanimo y tiro con todo lo que puedo… Una vez enganchado el camino de tierra de nuevo y ascendido el Pic del Vent, engancho de nuevo al compi (174) y nos deslizamos por el camino lleno de piedras hasta llegar al avituallamiento. “Café con leche y magdalenas por
favor” grito al llegar al punto, pero la gente que había se echa a reír y
decido comer un par de trozos de naranja y un par de vasos de aquarius… (y me
meto dos onzas de chocolate en la boca a modo de caramelo). ¡Ahí os quedáis
señores que yo hago tarde! Me arranco a correr decidido a acabar cuanto antes
con esta pesadilla… los calambres en las piernas no cesan a penas y cada vez
los noto pese a hacer menos esfuerzo, así que decido parar en mitad del camino y ponerme a estirar un poco. Durante mi “paradinha” en mitad del bosque llega a mi altura 174 que me pregunta si necesito ayuda y me alienta diciendo que tenía réflex en la bolsa de la transición (más tarde se acuerda de que al final no lo había echado…). Se me va unos metros y como empieza a llegar más gente, empiezo a correr de nuevo. Engancho a 174 y acabo la bajada sacándole a penas 50 metros (he bajado
extremadamente bien la zona de saltos por las rocas, ni yo ni mis 80 kg nos lo
creemos…)
Llego a la zona de transición y veo una ambulancia… esta es la mía…
-Buenas, ¿tenéis réflex? Es que tengo calambres en las piernas…
-Pues creo que no…
-(¿qué? ¡No me lo puedo creer!) ¿No tenéis nada?
- A ver déjame mirar por aquí…
Y venga a venir gente… me estoy poniendo nervioso… de hecho ya casi no me duelen las piernas…
-Tengo voltarén en crema si quieres
-Es igual gracias (espero que no me arrepienta)
Llego a mi bicicleta y 174 que estaba al fondo me confirma que no, que no tenía réflex y que si me esperaba para salir. Le digo que no, que bastante tengo con lo mío, ¡nos vemos en la meta!
Afronto el tercer tramo con las piernas al borde del KO y sabiendo que la primera parte se me va a atragantar. Bajada rápida para afrontar una subida que desencadena en trialera. Me tengo que bajar de la bicicleta en un par de ocasiones porque no
vale la pena hacer el esfuerzo y jugarme una rampa. Acabo la zona de subida
lento por las circunstancias pero ahora viene una parte de bajada… Adelanto a
otro corredor que se ha metido una nata por encima de la bici (¡no se debe
frenar con el de delante!). Le pregunto si está bien y me dice que sí, así que
me deslizo cuestas abajo hasta el Castell de Guanta. En otras ocasiones me he
caído en estas mismas bajadas pero el hecho de que ha llovido los días de antes
sumado a que me las conozco, me hacen bajar como un ciclón. Empieza el tramo
del camino a Can Padró y llevo las piernas al borde del abismo, plato pequeño
hasta en los llanos porque en el momento menos pensado… y… ¡llegó el momento
menos pensado! En una subida que he hecho mil veces. Me pongo de pie en un momento
dado para acabar los últimos 15 metros y rampa en una pierna (Ah!) y… rampa en
la otra pierna (Ah!) y… al suelo (Aaaaaah!). Allí me veo tirado en el suelo sin
poder moverme y con las piernas totalmente estiradas y ¡sin poder hacer nada!
El momento más triste de todo el duatlón… los minutos pasan y lo que no pasa es…
¡GENTE! ¿es que voy el último o qué? El tiempo pasa lentamente cuando te ves en
una competición tirado en el suelo sin poder hacer nada y con un dolor infernal…
Aparece un grupito… ¡por fin! Les comento que no me puedo mover por los calambres, y me animan… ¡eso no es nada! Me ayudan a descongestionar el cuádriceps y me comentan
que en apenas 3 kms salimos a la carretera y que a las malas puedo abandonar
allí. ¡AL IGUAL! ¡Esto lo acabo yo aunque sea andando y con la bicicleta a
cuestas! Se van, me dejan y sigo con mi “molinillo” hasta el final. Entro en
meta y me confirman que he bajado de las 4 horas (3.59.44) así que ¡objetivo
conseguido!
En la meta la gente de Virtual Runners (me he dejado a Rubén de Virtual Runners que nos ha venido a ver antes de comenzar la prueba) y algún familiar pitorrero.
2-3 minutos después llega Oriol y un poco después Marc y Sergi.

Tiempos totales y parciales y posiciones:

ANTONI BAILÓN PÉREZ 99 3:59:44 1:07:46 1:28:46 1:23:12

ORIOL NAVARRO PÉREZ 101 4:02:04 1:13:00 1:33:45 1:15:19

MARC FOLGUERA ELDUQUE 108 4:09:13 1:15:13 1:44:04 1:09:56

SERGI FOLGUERA ELDUQUE 112 4:13:34 1:20:10 1:38:52 1:14:32


(http://centrexcursionista.entitatscastellar.cat/files/3-3680-annex/v_duatlo_clas_general.pdf)

Ahora, unos días después, hago balance de la prueba en sí y creo que he pagado los nervios y las ansias en la primera parte de la carrera, que me han hecho no estar
suficientemente atento al bidón y tirar al máximo desde el inicio. Para la próxima (porque ya avanzo que tarde o temprano habrá más) espero que me sirva de lección. De momento saco en claro que tengo que entrenar, entrenar y entrenar para llegado el momento, sentirme mejor durante toda la prueba.
Al final me he enrollado a saco… ¡pero es que era el primero! Me despido comentando que la gente que he encontrado durante toda la prueba ha sido algo más que deportista; deportiva, que es un valor añadido.

¡Hasta la próxima!

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